No se pudo concretar el gran objetivo. Y la inmensa ilusión de levantar la sexta que teniamos todos los carboneros no llegó a su fin. Sin embargo debemos de estar orgullosos por el gran papel realizado en esta copa, a la cual obviamente nos veíamos obligados a ganar desde que comenzó porque así lo demanda nuestra inmensa historia y nuestro destacado presente.
Lamentablemente eso no pudo darse pero igualmente tenemos que estarle agradecidos a todos los jugadores del plantel por habernos hecho recuperar la ilusión y esa mística copera que siempre identifico al campeón del siglo.
Ellos nos hicieron emocionar, creer y festejar. Muchos niños y adolescentes presenciaron por primera vez una final de la Libertadores y fueron testigos de alguna de las hazañas y de la gran mística y garra del Peñarol que sus padres o abuelos les contaron desde chiquitos y que los motivaba a ser mas hinchas y que los hacia soñar con retroceder en el tiempo para presenciar esos partidos en los que se daba a nuestro equipo como muerto con muy pocas chances, o se lo subestimaba. Sin embargo, en esos momentos eran cuando el carbonero resurgía de sus propias cenizas a base de garra, corazón y humildad. Los mas chicos y los no tan chicos no tuvieron que seguir soñando ni tampoco retroceder en el tiempo porque el Peñarol de la "Fiera" 2011 nos hizo repetir y recordar todo lo que siempre nos identificó dentro del campo de juego.
En la cancha no pudimos ser los campeones pero estuvimos a un paso y en las tribunas sin duda que fuimos los mejores por lejos ya que no solo fuimos quienes vendimos mas entradas por afane y copamos todas las canchas de visita, sino que también nos dimos el lujo de desplegar la bandera mas grande del mundo y realizar recibimientos que repercutieron en todas partes del planeta y se llevaron elogios de las cadenas internacionales deportivas que transmitieron imágenes de los partidos y las cuales destacaron el hecho de nunca antes haber visto una demostración tan clara del sentimiento de la pasión desde la tribuna hacia los jugadores que se reflejó con una impresionante cantidad de globos, banderas, bengalas y miles de fuegos artificiales.
ESTA FUE NUESTRA COPA Y NUNCA LA DEJAREMOS DE RECORDAR COMO TAL. AMÉRICA CORRE PELIGRO PORQUE EL LEÓN SE DESPERTÓ DE LA SIESTA CON MUCHA HAMBRE DE GLORIA Y YA SE ESCAPÓ DE SU JAULA.

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