El carbonero empató en la primer final de la Libertadores 0 a 0 frente al equipo de Santos y ante 65mil personas que hicieron del estadio una verdadera fiesta, otorgando a los jugadores un recibimiento extraordinario con tribunas colmadas de globos amarillos y negros y de miles de bengalas que le dieron color a la fría noche montevideana. Ahora nos jugaremos nuestras chances de ser campeones en los que serán los últimos y más dificiles noventa minutos en el Pacaembú, escenario en el cual ya supimos levantar la copa en el año 1961 tras derrotar al equipo de Palmeiras.
Lo que dejó la primer final
El encuentro fue parejo y se disputó entre dos contrincantes que buscaron en todo momento llegar al arco rival con sus argumentos y siendo peligrosos. Aunque ambos generaron chances de gol, Peñarol fue quien tuvo la mayor cantidad de posibilidades que lamentablemente no supo aprovechar por falta de punteria en la mayoría de los casos y en otras oportunidades por buenas reacciones del arquero rival.
Si hablamos de rendimientos colectivos por zona debemos decir que la mayor virtud del equipo carbonero fue la zona defensiva, en la cual se plantó muy firme y controló en casi todas las ocasiones a los habilidosos mediocampistas ofensivos y delanteros del equipo brasilero.
En cuanto a la mitad de la cancha, hay que mencionar que cumplió una buena tarea en cuanto se tuvo que marcar, rubro en el cual Freitas fue la gran figura abanderada.
Sin embargo fue escasa la generación de fútbol en esta zona del terreno, sobre todo por los bajos rendimientos de Corujo Y Aguiar, aunque Mier no se quedó muy atrás.
En el ataque también la cosa anduvo floja ya que Martinuccio fue defendido de buena forma por los zagueros del Santos y a esto le sumamos que Olivera viene con un rendimiento en caída en los últimos choques y la primer final no fue la excepción. Quizás se deba al cansancio ya que es uno de los que mas minutos ha jugado y además junto a Freitas, deben ser quienes hacen un mayor desgaste físico dentro de la cancha.
Buscando repetir la historia
Ahora iremos en busca de una nueva hazaña, esta vez en el Pacaembú y nuevamente en condicion de visitantes tal como nuestra historia lo marca. Si bien el partido de ida fue parejo y cerrado, sabemos que el enfrentamiento de vuelta puede ser aún mas duro que el disputado en Montevideo ya que los brasileros se hacen fuertes como locales, en un estadio en el que se sienten cómodos.
Por otro lado, tambíen somos concientes que todos las copas que levantamos fueron logradas como visitantes y yendo de "punto", al igual que sucede en este caso, por lo que debemos tener esperanzas de que la historia se repita una vez mas. Aparte de esto, nuestro plantel ya supo como agrandarse ante las adversidades, consiguiendo triunfos o clasificaciones importantes en el extranjero ante rivales que en lo previo era superiores, por lo que esta serie no esta cerrada ni mucho menos y nos guarda la incertidumbre y la ilusión de todos los manyas que de diferentes formas estaremos alentando y dandole fuerzas a los 11 leones que nos representen dentro de la cancha y busquen la sexta copa para el delirio y la alegría de un pueblo entero.

1 comentarios:
EL MANYA ES UN SENTIMIENTO .. ES LO MAS GRANDE Q HAY AL AMNYA SE LO LLEVA ADENTRO LO BOLSOS NO PUEDEN MAS ...
LOCO ES UN ORGULLO SER MANYA SABEMOS Q PEÑAROL ESTA ACOSTUMBRADOA GANAR AFUERA ... somos PEÑAROL estoy mas q segura q alla dejan la vida y se vienen con la copa ... VAMOS NOSOTROOS por vos rodri y porq los manyas q ya no estan !!!1
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